martes, 20 de octubre de 2009

DEEEEEEEENIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

Entonces llegaste vos,
con tus aires de señor,
y
sin pedirme permiso;
me
robaste el corazón.

Busqué un solo rincón;
y me invadí con tu olor,

Me tocaste y ya sabías,
que en tus redes
yo caía.


No te importa; que me muera de dolor,
Que
te mire y sienta que hoy sos,
el hombre de mi vida.. (♪)

No hay comentarios:

Publicar un comentario